miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿Cómo debemos educar a los profesionales del futuro?


El impacto que conlleva el nuevo marco globalizado del mundo actual y sus imprescindibles herramientas TIC, ha provocado una revolución en todos los ámbitos sociales y muy especialmente en el campo educativo. Indudablemente  que estamos  ante una nueva cultura que supone nuevas formas de ver y entender el mundo que nos rodea, marcando con ello las exigencias que tenemos todos los ciudadanos acerca de  nuevas competencias personales, sociales y profesionales para poder afrontar los continuos cambios que imponen en todos los ámbitos los avances de la Ciencia y la nueva economía global.
Precisamente dentro de este  contexto, podemos ver que  Gardner en la documentación sujeta de estudio, expone claramente la necesidad de realizar cambios en las normas y los  procesos educativos, en vista de  que las prácticas actuales no funcionan debidamente. Difiero en alguna medida con esta última frase al juzgar en su totalidad las prácticas actuales en educación, ya que aunque  hace falta todavía mucho  por mejorar, se han introducido cambios importantes encaminados hacia esas exigencias actuales.   
Congruente con esta línea de pensamiento,  Levy y Murnane, enfatizan sobre las implicaciones educativas y la responsabilidad de las Instituciones de formación  en preparar profesionales en las diferentes ramas de la ciencia capaces de responder a las demandas de habilidades, conocimientos y capacidades de acuerdo a las exigencias del mercado laboral actual.   
De forma acertada Gardner manifiesta “Los educadores deben de estar al tanto de los descubrimientos que surgen del laboratorio psicológico, de las maquinas que exploran  el cerebro y dentro de muy poco del proyecto de genoma no humano. La educación es una cuestión de valores y objetivos humanos. No es posible ni siquiera empezar a desarrollar un sistema educativo, si no se tienen presentes las aptitudes y los conocimientos que se valoran y la clase de personas que se pretenden formar, cuando el proceso educativo formal llegue a su fin”. Considero que expresiones como esta deben de formar parte de nuestra motivación diaria como docentes. Denota los requerimientos de mantenernos actualizados profesionalmente y los conocimientos , aplicación de estrategias y herramientas que nos lleven a identificar  esos valores, necesidades y objetivos humanos que existen en cada uno de los estudiantes.
Asumir el reto de implementar  estos procesos de cambios en cuanto a la metodología  de impartir nuestras clases  nos acerca   tanto a nivel docente como de estudiantes a  las dimensiones de la mente sintética, creativa, respetuosa, y ética que propone  Gardner.  Muy probablemente en nuestros ambientes nos podemos encontrar con algunas limitaciones, propias de la resistencia que naturalmente existe hacia el cambio, no obstante las oportunidades y capacidades  en los alumnos, trasciende estos límites. Mi experiencia laboral me permite conocer muchas de las carencias con las que egresan algunos profesionales hoy en día, la lectura e incitativas de aprendizaje como estas, nos dan la oportunidad de esforzarnos por cambiar esta realidad y que cómo universidad hagamos la diferencia. El problema no es la disponibilidad de información, para una acertada toma de decisiones en los ambientes en los cuales nos desenvolvemos, ya que contamos con los medios para acezar a ella, (medios electrónicos, libros de texto asignados entre otros),  el esfuerzo se orienta más bien a estimular al estudiante a la selección, análisis, interpretación y aplicación  de esta información.  
Los proyectos de investigación y desarrollo que forman parte de la planificación en cada una de las clases también  son una oportunidad para guiar al estudiante hacia ese nivel de pensamiento que aspiramos, capaz de brindar propuestas de solución ante una problemática planteada  Incursionar en esta nueva dinámica  permite además formar personas seguras de sí misma, con elevados valores éticos y con espíritu emprendedor.
Finalmente quisiera compartir esta frase del escritor Manuel Toharia “Las Cosas no solo son interesantes porque si, sino porque nos afectan de algún modo en la vida cotidiana. Esto es necesario tenerlo en cuenta para saber estimular en el alumnado el interés por la ciencia”
  

2 comentarios:

  1. Creo que usted abordó un punto crucial, escuché a unos estudiosos decir que "el conocimiento se está perdiendo entre tanta información". Apoyo su énfasis en que el esfuerzo está orientar a los estudiantes a interpretar y aplicar esta información.

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  2. Me parece acertada su opinión de no juzgar completamente las practicas actuales en la educación,es más creo que este nuevo tipo de aprendizaje parte de los conocimientos ya adquiridos del educador tratando de enriquecerlo con nuevos métodos que se ajusten más a las necesidades actuales y futuras.

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